SWEET & FIT · Review

Después de meses de esperar y esperar, sin respuesta alguna por parte de Sweet & Fit, me di a la tarea de hacer la investigación por fuera, por mi cuenta, porque siendo honestos, jamás me iban a mandar la información. No sé a qué le tienen tanto terror, si Mc Donald’s en sus menús tiene las calorías que contiene cada cosa, no entiendo por qué los lugares “Fit”, tienen tanto miedo de revelar sus contenidos calóricos.

Ahora agradezco, aún más, que los de de Sano Pecado, hayan sido tan accesibles y honestos, al abrir su información y compartirla con nosotros y, casi de manera inmediata, muy diferente al trato que nos dio Sweet & Fit, que me dejaron en visto primero, y luego cuando insistí, me dejaron esperando la información como a la viejita del Titanic.

Pero bueno, ya, sin más rodeos, vamos a lo que nos ocupa hoy en este día, que es contarles acerca de nuestra experiencia como clientes de este lugar, Sweet & Fit y, hablar un poco de las calorías aproximadas que contienen cada uno de los alimentos que consumimos aquel día.

Me gustaría empezar este post, primero por nuestra experiencia como clientes, que es la peor parte de todas.

No mames, a ver si encontramos estacionamiento, porque diario está retacado, fue lo que dijo Razura, mientras conducía la mamá móvil, del parque Colomos, en dirección a Sweet & Fit y, en efecto, llegamos y el lugar estaba a reventar, pero encontramos un espacio de estacionamiento libre y una mesa disponible, la mayoría de la gente estaba formada en pedidos para llevar, principalmente smoothies.

Nos atendió una chavita, muy amable y atenta, a pesar que ella sola despachaba todas las mesas. Hicimos nuestro pedido y, como estaba de piojo sin datos, pues pedí la clave del wifi, a lo que la chavita me respondió, con una sonrisa amable y honesta, No tenemos wifi. Punto malo, dije, para mis adentros. El segundo punto negativo que llamó mi atención de manera casi inmediata, fue la salsa, por lo general una salsa, es un aderezo libre y permitido en las dietas, pues suelen ser de verduras asadas, cocidas o crudas, con agua, sal y algún chile, o sin él. Pero, en Sweet & Fit tienen un delicioso chile de aceite y ajonjolí, el cual de todos los chiles, es el menos permitido en una dieta, me quiero imaginar. Así que, punto malo, número dos.

Para empezar, pedimos como entrada un surtido de panecillos del día y café de olla, todo excelente, el café estaba delicoso y, para ello nos acercaron un edulcorante de coco, orgánico y todo eso, ya saben, coco libre de pastoreo, sin dolor, sin cadáver y así. Yo suelo no endulzar mi café, pero, que ese azúcar de coco no se ve todos los días, así que le puse una cucharadita para probarlo y, en efecto le da un toque buenísimo, bien ahí sweet & Fit.

Las tazas de café se vaciaron, de los panes ya no quedaban ni migajas y nuestros platillos, no más no se dignaban a aparecer, y encima nosotros sin wifi. Vimos las mesas de a los lados vaciarse y llenarse de nuevo, la fila de los Smoothies crecía y crecía y el sonido de las licuadoras comenzaba a ser verdaderamente molesto. Vimos los platos de las mesas que recién se habían ocupado aparecer, los vimos comer e irse, y nuestros platillos, bueno, ni rastro de ellos.

Llamamos a la mesera y con su habitual sonrisa nos dijo, En seguida vienen ya sus órdenes. Pasaban los minutos y de verdad que el hambre nos empezaba ya a poner de mal humor, volvimos a llamar a la mesera, nos dijo que ya no tardaban nada y por fin, después de una hora con diecisiete minutos aparecieron, frente a nosotros los platos. Que honestamente, para el tiempo que se tardaron en prepararlos, esperaba, no sé, algo espectacular, platos muy adornados, bonitos, super apetitosos, hasta con una fruta esculpida en forma de pez koi. No sé, algo que justificara la grosería de tiempo que se tardaron en servirnos.

Pero no, la verdad es que si nos decepcionamos un poco al ver la presentación de los platillos, un decorado insípido, cero instagrameable, que bueno, para estos lugares hipster, la presentación debe ser FUNDAMENTAL, pero no, en Sweet & Fit ese detalle parece no importarles. Y dije, Bueno, que no estén bonitos debe significar que saben muy buenos. Yo pedí unos huevos revueltos que en el menú se exhibían como, Claras revueltas con espinaca y portobello, frijoles activados, con salsita de la casa y pan de masa madre tostado.

Ya les digo que bonitos no estaban, pero me sorprendió mucho darme cuenta que BUENOS, tampoco, al primer bocado me di cuenta del gusto a pescado que tenían mis huevos, los frijoles estaban muy insaboros, cual frijoles de lata y ya lo demás no lo probé, porque ya estaba decidido a regresar el platillo y cambiarlo por otra cosa, cuando Thalia, me detiene la mano, justo antes del segundo bocado y me dice, No mames raza, tu plato tiene un pelototote.

Honestamente lo del pelo como sea, se lo hubiera quitado y ya, pero el sabor culero a pescado de mis claras, ese si no lo perdono. Así que bueno, sin más, pedí que me los cambiaran, y ordené unos Pancakes Chocomonki.

Por otro lado, el platillo que pidió Razura, llegó mal, ella había pedido un Wrap y le trajeron un baguette, pidió el cambio y se tardaron otro buen rato en traerlo, al igual que mis pancakes, que también demoraron aproximadamente unos 20 minutos, más a la hora y diecisiete que ya teníamos esperando.

Aquí quiero aprovechar para contarles algo sobre mi que no saben, yo trabajé en cocina por aproximadamente 15 años, o quizá hasta un poco más, de ahí que, los que siguen mis historias puedan comprobar que le sé dar la vuelta a las sartenes en el aire, que los kekis me salen como dios manda y que los chiles rellenos me quedan cual obra de arte, y que el arroz NUNCA, pero NUNCA, sin importar el color, nunca se me bate. Sé preparar muchas cosas, y hasta eso, según la opinión pública, tengo buen sazón.

Pero ese no es el punto de que les cuente esa faceta de mi vida, el punto es, que en tantos años de cocinar uno aprende muchas cosas, como a diferenciar, entre claras separadas de la yema al momento y, claras de tetrapack de Huevos San Juan, las claras de Huevos San Juan que venden en los supermercados, tienen una textura, tanto visual como al tacto, muy diferente a las claras normales. Las claras San Juan no se esponjan de la misma manera y, al presionarlas una vez guisadas con el tenedor, sueltan suero, o líquido, como le quieran llamar, además que no forman grumos grandes, sino grumos pequeños. Por ello estoy casi, y digo casi porque no me pasé a la cocina de Sweet & Fit a comprobarlo, que mis claras eran de Huevos San Juan, cosa que me llama la atención, porque en este tipo de lugares todo suele ser muy orgánico, y las claras San Juan, no tienen  mucho de eso. Insisto, es algo que no puedo afirmar, pero que estoy casi seguro de ello.

para cuando llegaron los Pancakes me moría de hambre y ya era muy tarde, ya de ahí me tenía que ir corriendo, literalmente al gimnasio, por lo que sí necesitaba comer algo. El plato de pancakes lucía igual que todos los anteriores, muy triste, con dos pancakes pequeños y un plátano entero por un lado a manera de decoración, que ni mi madre que detesta hacer de comer, me los hubiera servido tan feo.

Le di un bocado y tenía un gusto, a mi parecer excesivo a canela, estaba hasta enchiloso, como los chicles de canela, los Canels Rojos que te dan en las taquerías cuando te llega la cuenta. Así que me comí uno y el plátano, para usarlos como preworkout, pero solo por eso, porque de gusto, mejor los hubiera regresado.

Bueno, en general quedamos jurados a JAMÁS volver, porque barato, barato, no es, y de verdad que el sabor y la atención al final nos dejaron muchísimo que desear.

Eso como experiencia, del servicio, el sabor y el precio. Ahora pasemos al asunto de las calorías, que como les dije al inicio, pues Sweet & Fit, a diferencia de Sano Pecado, jamás nos facilito dicha información, así que tuve que recurrir a dos amigas Nutriologas que me echaron la mano a calcular, los valores calóricos de los alimentos. Una de ellas es Aurora Rosette, a quien conozco desde el Kinder, y que confió mucho en sus conocimientos de nutrición y alguien más, que es con quien me asesoro actualmente, si me siguen ustedes saben quien es, y saben que confío ciegamente en ella. Pero quien también por temor a las posibles represalias que pueda tener Sweet & Fit, prefirió permanecer como ANÓNIMA, pues en el post anterior sucedió que Sano Pecado le reclamo a una chavita, por promocionar mi post. Bueno, esa es la explicación del porque, que una de ellas aparezca como ANÓNIMA. Pedí la opinión de dos expertas, para tener un parámetro y sacar un media o promedio con los resultados que me dio cada una de ellas.

 

Ya con los resultados de ambas, podemos sacar una cifra media y, darnos más o menos cuenta de que en efecto, lo ORGÁNICO no es light, quizá tenga menos conservadores y químicos, pero en calorías un huevo de pastoreo y un huevo sin pastoreo, tienen las mismas calorías.

Siempre tengan eso en mente raza, cuando vayan a comer algo fuera de casa o fuera de su dieta, estén conscientes de los valores de lo que se van a comer, no con el objetivo de traumarse, puedes comértelo, pero a sabiendas que quizá después en la comida debas comer un poco menos carbohidratos, o un poco menos proteína, o de lo que hayas desayunado más, para estar siempre en balance, ese es el punto, el punto no es privarse y reprimirse de vivir, el punto es aprender y balancear.

Por ejemplo, si ustedes se preparan unos kekis en su casa, de los normales, de harina Pronto o, mi favorita, la de Member’s Mark del Sam’s y los acompañan con el plátano entero y algo de miel de agave, tendrían algo en resultados calóricos similar, a los kekis de Canela de Sweet & Fit.

Es difícil ser delicioso, cuesta trabajo, pero, cuesta más trabajo cuando andas sin rumbo, yo lo sé, yo lo he vivido y, aún lo estoy viviendo, sigo aprendiendo a llevar una alimentación más correcta y, así es como he ido tratando de llevar un balance para saber que si hoy me voy a desayunar el maldito pan del Niño Verde, pues voy a quitar quizá los cereales de la comida y la cena, y tal vez hasta reducir las frutas de mi dieta ese día, para equilibrar los azúcares y carbohidratos que ya me comí en el desayuno.

También ese es un buen tip, que si van a pecar, procuren sea en el desayuno, es mejor que si ya tienes que romper tu dieta, por algún compromiso social o algo, trates de hacerlo en el desayuno, y no en la comida y mucho menos en la cena, para que así tengas más tiempo de aprovechar las calorías consumidas.

Pues, eso es todo por hoy raza, fue un post largo, pero valió la pena 😀

Gracias por leerme.

 

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